Los “conductores” de pruebas robots de Ford

Hace un tiempo os hablamos de que Ford contaba entre sus instalaciones con un Centro de Pruebas Medioambientales, al cual ahora ha incorporado conductores de pruebas robots.

En este centro sito en Colonia, se prueban los vehículos del fabricante estadounidense en diferentes condiciones meteorológicas con un objetivo: testar que los componentes de los vehículos se adapten a cualquier condición, por radical que sea y con el mayor realismo posible.

Pero ese realismo tiene un precio. Las condiciones simuladas en este espacio hacen que los pilotos de prueba humanos sufran cansancio o enfermen; por ejemplo, como puede suceder al realizar pruebas de altitud.

Para solucionar estas incidencias, Ford utiliza dos robots como pilotos, apodados por el equipo como Shelby y Miles, especialmente en las pruebas de altitud donde un requisito clave puede ser que la misma debe repetirse perfectamente varias veces. Siendo esto prácticamente inviable su realización por una sola persona.

Para los conductores humanos, las pruebas de túnel de viento (en particular a gran altitud) requieren numerosos protocolos de seguridad, como tener botellas de oxígeno, equipos sanitarios y un médico en el lugar, a la vez que la salud del conductor se monitoriza constantemente.

En cambio, cada conductor robotizado es capaz de operar a temperaturas que van desde -40°C a +80°C, así como en altitudes extremas sin poner en peligro a persona alguna. Además, se puede configurar y programar estos robots para diferentes estilos de conducción.

Las ‘piernas’ del robot conductor se extienden hasta el acelerador y los pedales de freno y embrague, con un brazo colocado para cambiar de marcha y el otro utilizado para arrancar y detener el motor.

Os dejamos un vídeo del propio fabricante sobre como operan estos robots conductores durante las pruebas:

Diego M.

Carspotter y amante de los clásicos.

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