20 años del BMW Z8

Se cumplen 20 años del lanzamiento del BMW Z8, uno de los “roadster” recientes del fabricante bávaro más especiales. El modelo fue presentado oficialmente en el Salón de Frankfurt del año 1999.

Dos años antes se había presentado el proyecto, en forma de “concept” en el Salón de Tokio de 1997, con la denominación de BMW Z07. El diseño exterior fue obra de Henrik Fisker, mientras que el interior llegó de la mano de Scott Lempert. Pocos cambios finales se sucedieron hasta llegar al modelo definitivo.
Sus formas de diseño exterior son muy características, con un capó alargado, un “cockpit” tirado hacia el eje trasero y una línea lateral muy baja; además equipaba una capota de lona o un techo duro, todos ellos, ingredientes de un buen deportivo. Con 4,4 metros de largo y algo más de 1500 kg de peso, BMW se había preocupado en su desarrollo en que el reparto entre ejes fuese perfecto, 50:50.

El motor elegido de este modelo provenía de otro icono de BMW, del M5 E39, pero con una puesta a punto realizada por BMW Motorsport. El motor S62 es todo lo que un purista del automóvil puede pedir. Se trata de un 4,9 litros de 400cv, con una disposición V8 y atmosférico. Esta motorización se asocia a un cambio manual de 6 velocidades. En el año 2000, este motor era el más potente producido en serie por BMW. Las prestaciones eran destacables, el BMW Z8 era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos; y su velocidad máxima estaba limitada a 250 km/h.

Todo este despliegue de potencia necesitó de algunos elementos de control; así, la potencia transmitida al eje trasero era controlada por el Dynamic Stability Control (DSC) y por un autoblocante trasero. Ante la imposibilidad de equipar una rueda de repuesto, equipó neumáticos Run Flat de serie y se le instaló un sistema de control de presión de neumáticos, algo poco habitual en aquel momento.

El BMW Z8 no solamente fue un modelo deportivo, era un modelo exclusivo. La marca ofrecía a los compradores la posibilidad de ir a la fábrica y presenciar las últimas fases del ensamblaje de su coche. Además, cuando se hacía entrega de las llaves, estas iban acompañadas de un libro realizado a mano que incluía fotografías del proceso de producción de esa unidad en concreto, así como muestras reales de la pintura y tapicería de ese Z8.

El preparador de BMW, Alpina, cuando cesó la producción oficial en 2003, lanzó una versión denominada como Alpina Roadster V8. Esta preparación sustituía el motor original, por un BMW M62 de 4.8 litros que rendía unos 381cv; y el cambio pasó a ser automático, utilizando un Steptronic de 5 velocidades. Solamente se fabricaron 555 unidades de este Alpina, y 450 se vendieron en EE.UU.

Entre los hitos de este coche esta ser coche Bond, en concreto fue promocionado en la película “El mundo nunca es suficiente” de 1999. Y también, fue “safety car” en el Campeonato Mundial de MotoGP en la temporada 2002.

Durante 3 años se produjeron en la factoría del fabricante alemán en Múnich 5.703 unidades, con una fabricación en gran parte artesanal. Solo el mercado norteamericano acaparó 2.543 de las unidades. El Z8 fue uno de los continuadores de la larga lista de “roadster” producidos por BMW, que se inició con el BMW 315/1 en 1934 y que continua con el actual Z4.

Diego M.

Carspotter y amante de los clásicos.

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