50 años de un icono: Toyota Celica

En diciembre de 1970 se presentó al público el primer Toyota Celica, un coupé 2+2 de alto rendimiento destinado a un público juvenil, gracias a su precio asequible con respecto a los deportivos del momento.

El Toyota Celica se produjo entre los años 1970 a 2006, en la que aparecieron siete generaciones y se comercializaron más de 4 millones de unidades. Quizás en las retinas de muchos españoles, el modelo más recordado es el Celica GT-Four; utilizado en el Campeonato del Mundo de Rallys “WRC” a principios de los 90. Obtuvo 29 victorias y 6 títulos, 2 de constructores y 4 de pilotos; 2 de ellos con Carlos Sainz al volante.

La primera generación del Celica utilizó como base la plataforma del Carina. Ofrecía en un primer momento motorizaciones gasolina, basadas en cilindradas de 1.4 y 1.6 litros; y dos tipos de cajas de cambios manuales y una automática. Toyota quería que el Celica tuviera un comportamiento dinámico destacable y para ello eligieron una configuración de suspensión delantera independiente y trasera de cuatro brazos, con amortiguadores separados.

En abril de 1973 llegó una segunda variante a la gama, con el Celica Liftback, que ofrecía una carrocería coupé de tres puertas con cinco motores, tres de 1.6 litros y dos de 2.0 litros. Fue lanzado al mercado para satisfacer la demanda del creciente número de clientes que querían un Celica más práctico; gracias a su gran portón trasero y los respaldos de los asientos posteriores abatibles. Esta primera generación se comercializaron más de un millón de unidades en 7 años.

1977, en agosto de ese año, llegó la segunda generación del Celica. Como en la generación anterior, se ofrecía con carrocería coupé de dos y tres puertas. Creciendo en tamaño, tanto en longitud como en anchura. Este aumento de dimensiones fue motivado para obtener mejores ventas en el mercado estadounidense.

Un par de años después de su lanzamiento, sufrió una ligera actualización estética. Entre estos cambios destacaba que los cuatro faros redondos fueron sustituidos por otros cuatro de forma rectangular, quedando integrados a ambos lados de una nueva parrilla frontal.

A diferencia de la primera esta generación no tuvo tanto recorrido temporal, en 1981 fue reemplazada por la tercera generación. El diseño destacaba por lo afilado de su diseño y por los faros elevables y semi retráctiles. En el interior destacaba un cuadro de instrumentos digital. El primer motor DOHC con turbocompresor en Japón se unió a la oferta del Celica al poco del lanzamiento de la tercera generación, con variantes en 1.6, 1.8 y 2 litros. En octubre de 1982, Toyota lanzó 200 unidades especiales del Celica con homologación de rally Grupo B. Se denominaban Celica GT-TS y se fabricaron en torno al nuevo motor DOCH turboalimentado.En el WRC, el Celica Twin Cam Turbo consiguió tres victorias consecutivas en el Rally Safari de Kenia entre los años 1984 y 1986; y otras tres victorias en el Rally de Costa de Marfil en 1983, 1985 y 1986.
En 1985 se presentó la cuarta generación del Celica, muy revolucionaria ya que pasó de ser propulsión trasera a tracción delantera y ofrecerse únicamente con carrocería de 3 puertas. Las líneas afiladas dejaban paso a unas formas más redondeadas y un mayor trabajo aerodinámico (0,31 Cx). La nueva configuración de motor y tracción en el eje delantero trajo una suspensión renovada, tipo MacPherson delante y detrás. A finales de 1986 se presentó el que quizá haya sido el Celica más iconico, el Celica GT-Four, una versión con tracción total y un motor DOHC de 185cv con turbocompresor. En 1990 el Toyota Team Europe (TTE) y Carlos Sainz lograron el título, en su segundo año juntos.

Pero mientras el Celica GT-Four de la cuarta generación marcaba una época en los rallys, en 1989 Toyota presentó la quinta generación del modelo de calle. De diseño todavía más redondeado, su tamaño era algo mayor y contaba con una gama de tres motores de 2.0 litros con hasta 225 CV en el Celica GT-Four. En 1992 vio la luz el Toyota Celica GT-Four RC (Rally Competition), comercializado en otras regiones como Toyota Celica Carlos Sainz, como homenaje al piloto madrileño con el que Toyota logró los títulos del WRC en 1990 y 1992.

Fue una edición especial limitada a 5.000 unidades para todo el mundo, de las que unas 3.000 llegaron a Europa y solamente 150 a España. Esta variante se diferenciaba del Celica GT-Four por diferentes ajustes en el motor. Entre ellos un ligero aumento de potencia, el chasis, con diferencial trasero tipo Torsen, y la carrocería, con un toque más deportivo.

Lanzada en 1993, la sexta generación supuso el regreso de los cuatro faros redondos en el frontal. Se mantenían las líneas redondeadas pero llegaba una nueva plataforma más rígida y ligera. En 1994 se comercializó en Japón un nuevo Celica GT-Four, homologado para el WRC. Equipaba un motor de 255cv. Que permitía al Celica GT-Four acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de seis segundos y alcanzar los 250 km/h de velocidad máxima. Existió también una versión descapotable con capota de lona eléctrica.

La última generación, la séptima, se lanzó en 1999. Volvía a presentar líneas más angulosas que recordaban a la tercera generación. También se comercializó únicamente en versión 3 puertas porque, desde el principio del proyecto, Toyota decidió no desarrollar versión descapotable ni de tracción total. En algunos mercados hubo dos opciones de motorización disponible, un 1.8 litros de 140cv y un 1.8 litros 192cv.

En abril de 2006, tras más de 35 años de historia, siete generaciones y más de cuatro millones de unidades vendidas el mítico Toyota Celica cesó su producción.

Diego M.

Carspotter y amante de los clásicos.

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