El Audi SQ7 TDI se pone al día

Pequeños cambios estéticos y un poderoso motor diésel V8 4.0 TDI que rinde 435cv son las cartas de presentación del renovado SQ7.

La carta de presentación principal del nuevo Audi SQ7 TDI 2020 es su motor 4.0 TDI, un V8 con doble turbocompresor, que rinde 435cv de potencia y ofrece un par máximo de 900 Nm entre 1.250 y 3.250 rpm. El SQ7 acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 s y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente.

Incorpora un compresor eléctrico (EPC), que toma su energía del sistema eléctrico de 48 voltios, asiste a los turbocompresores cuando se pisa a fondo el acelerador y mitiga el efecto lag. Este compresor eléctrico se encuentra integrado en el conducto de admisión. Cuenta con un motor eléctrico acelera el compresor hasta 70.000 revoluciones por minuto en 250 milésimas de segundo mientras que el sistema de escape incorpora dos actuadores que modulan el sonido del bloque V8.

Vinculada a esta motorización se sitúa un cambio tiptronic de ocho relaciones y la tracción integral permanente quattro. En el SQ7 es de serie la suspensión neumática y la dirección progresiva, cuya desmultiplicación hace que sea más directa según se incrementa el ángulo de giro. Incorpora dirección a las cuatro ruedas, la cual permite mejorar la maniobrabilidad de este enorme Suv. Así a baja velocidad las ruedas traseras giran hasta 5 grados en dirección contraria a las delanteras, mientras que en carretera, las ruedas traseras giran ligeramente en la misma dirección que las delanteras.

Pero no todo es potencia en el Audi SQ7, ahora presenta un diseño cercano a otros modelos de la familia Q, con detalles característicos de las versiones S. Exteriormente se diferencia por sus dos barras verticales en la parrilla Singleframe, las carcasas de los retrovisores con aspecto de aluminio y las cuatro salidas de escape específicas con terminaciones redondas y cromadas.

El SQ7 equipa de serie llantas de aluminio de 20 pulgadas con diseño en turbina de cinco radios y neumáticos 285/45. El equipo de frenado incorpora discos de freno delanteros de 400 mm de diámetro, mientras que los traseros son de 370 mm; opcionalmente puede equiparse con discos carbocerámicos.

En el interior destaca la combinación de Cuero/Alcántara en negro y las inserciones en aluminio mate cepillado. Incluye asientos deportivos de serie mientras que los pedales, el reposapie y el protector del umbral de carga del maletero son de acero inoxidable.

El Audi SQ7 TDI estará disponible para pedidos a finales de julio y llegará a los concesionarios a finales de septiembre de 2019.

Diego M.

Carspotter y amante de los clásicos.

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