El Seat León 1.6 TDI 115cv a prueba

En plena polémica en torno a los vehículos diésel probamos el Seat León 1.6 TDI de 115cv, la versión de entrada diésel del compacto de Seat. Y nuestro principal motivo para elegir esta unidad es, ¿sigue siendo interesante adquirir un compacto diésel en 2019?

MODELO PROBADO

El modelo en concreto analizado se trata de un León 1.6 TDI Style Visio, que se sitúa en equipamiento por encima del más básico, Reference. Además está basado en el acabado Style, al que añade equipamiento centrado en ayudas a la conducción y al confort. Como son los sensores de luces y lluvia, luces automáticas, asistente de luces largas y cortas, asistente de cambio involuntario de carril, cámaras trasera o el control de crucero adaptativo. La motorización 1.6 TDI no se ofrece con los acabados Xcellence y FR.

EXTERIOR

En 2017 el León sufrió un restyling para agotar su vida comercial, introduciendo cromados en la parrilla frontal. Los faros delanteros y traseros sufrieron un rediseño potenciando una imagen con formas más afiladas. Cambios mínimos entre otros para mantener actual el modelo que verá su sustituto en 2020. El diseño de la versión probada no presenta diferencias notables con la gama convencional, incorpora unas llantas de 16 pulgadas en color gris oscuro a diferencia de la versión Style. En cuanto a las dimensiones del León 2019 son de 4,28 m de longitud, 1,81 de anchura y 1,46 m de altura.

INTERIOR

La sensación que trasmite al abrir las puertas del compacto de Seat es en general buena. Los materiales utilizados son entre correctos y buenos dependiendo la zona, aunque con reservas. En las puertas se localizan plásticos duros de calidad media-baja. Si bien, encontramos tapizada parte de la misma.

Pasando a la consola central volvemos a tener las mismas sensaciones. La parte superior y media tiene plásticos blandos de calidad buena para el segmento en el que compite. Sin embargo, en la parte inferior de la consola o en la zona central donde se aloja el cambio los plásticos son de calidad netamente inferior. Son precisamente los plásticos en la zona central donde se observa una peor calidad, siendo propensos al deterioro y tienen un tacto delicado.

Tampoco nos ha convencido la zona de la guantera, las calidad de los plásticos en esta zona es baja. Por otra parte, si nos han gustado los espacios para guardar objetos que hay en la propia consola, el apoyabrazos, debajo el asiento del conductor, la amplia guantera o en las puertas. Seat no ha descuidado este aspecto. Y siguiendo con el espacio pasamos a hablar del maletero, el cual es amplio, 380 litros, y con unas formas muy aprovechables, en este aspecto el León es un compacto muy notable. Quienes necesiten más capacidad en el maletero tienen la versión ST.

El Seat León homologa 5 plazas, sin embargo permite viajar a 4 adultos sin problemas de espacio ya que las plazas traseras disponen de unas cotas razonables. En las plazas delanteras encontramos que los asientos son correctos en dureza como en sujeción y permiten ajustar la postura de conducción de forma adecuada. Además la consola central no es intrusiva por lo que no resta espacio a las piernas. Solo le ponemos un pero, los cinturones no son regulables en altura.

La climatización de la unidad corría a cargo de un climatizador bizona, que incorpora además sendas salidas de aire para las plazas traseras. Durante la prueba realizada durante las fases más duras del verano ha tenido un funcionamiento adecuado.

MOTORIZACIÓN Y CONDUCCIÓN

La motorización diésel de la unidad se trata de un 1.6 TDI que rinde 115cv. Un motor que se lanzó hacia 2009 (EA189). Después fue renovada profusamente (EA288) hasta la actualidad donde finalmente ha incluido Adblue para superar la normativa de emisiones más exigente. Se encuentra vinculada a una caja de 5 velocidades, de uso cómodo pero sin pretensiones de ser una caja deportiva ni por su manejo como por sus desarrollos, largos, principalmente en la última relación.

Este 1.6 TDI rinde 115cv, una cifra media entre los compactos y para un grueso público se antoja suficiente. En prestaciones anuncia una aceleración en el 0-100 km/h en 9,8 segundos, el peso del vehículo tiene bastante que ver en esta buena cifra.

Durante la prueba no hemos detectado falta de potencia, el León 1.6 TDI es un vehículo ágil. En todas las condiciones y responde ante necesidades de más empuje dentro de lo esperado por la potencia ofertada. Solo tenemos un pero, el cambio, las 5 velocidades le penalizan en este sentido. Si deseamos una respuesta más efusiva es necesario jugar con él. En este sentido las relaciones del cambio buscar reducir el consumo. El rango de respuesta óptimo del motor se sitúa entre las 1.700-3.500 rpm, por debajo el motor es perezoso, casi muerto, y por encima poco más potencial cabe obtener.

En circulación la motorización no es excesivamente ruidosa, excepto si superamos las 3.000 rpm, donde el ruido del motor comienza a ser intrusivo. También hay que tener en cuenta que el trabajo en insonorización no es malo, principalmente destaca en mitigar el sonido rodadura, pero no está a la altura de un A3 o un Golf.

Por otra parte, en marcha el comportamiento del vehículo es notable, a velocidades más altas no hay sensaciones extrañas, el aplomo en curva también es bueno, transmitiendo sensaciones de seguridad. Todo ello sin montar multibrazo en el esquema de la suspensión trasero.

Otro elemento que no parece tan satisfactorio es la dirección, nos ha parecido excesivamente blanda para el vehículo que es. No tiene una vocación esencialmente urbana ya que es un compacto y un poco más de dureza sería deseable. En cambio, en maniobras es muy manejable, teniendo un buen radio de giro.

CONSUMOS

Durante 5 días se han realizado más de 500 km con este León 1.6 TDI por diferentes carreteras y en este aspecto el resultado ha sido muy satisfactorio. Durante las pruebas, en el vehículo viajaban 2 personas con su equipaje y el funcionamiento del climatizador ha sido intenso debido al rigor del verano. En carreteras secundarias, con velocidades en torno a 80-100 km/h, es sencillo consumir 5-5’5 litros a los 100 km, incluso menos sino nos “pesa” el pie en el acelerador y las condiciones lo permiten. En autovías a velocidad legal se sitúa en torno a los 6 litros a los 100 km. Solo en ciudad con atascos o en autovía fuera del rango legal veremos superados la barrera de los 6 litros a los 100 km. Durante el trayecto obtuvimos una media de 5,4 litros a los 100 km.

El vehículo de serie calza unos neumáticos 205/55/16, medida adecuada y que permite estos consumos. Salvo poderosos motivos estéticos no se entiende utilizar neumáticos de mayores dimensiones.

En este apartado no se puede obviar el consumo de Adblue, durante la prueba no pudimos comprobar el consumo real de este elemento, sin embargo, teniendo la unidad de pruebas escasamente 1.900 km, el vehículo informaba de una autonomía de unos 7.000 km.

SISTEMA DE INFOENTRETENIMIENTO Y AYUDAS A LA CONDUCCIÓN

La versión probada del León 1.6 TDI, era la denominada Style Visio, que contaba con una serie de asistentes y ayudas a la conducción que durante la prueba han sido testados. El primero de ellos la cámara trasera que facilita las maniobras de aparcamiento junto con sensores de distancia. El funcionamiento ha sido bueno del sistema, cuando se introduce la marcha atrás tarda un breve instante en activarse la imagen de la cámara en la pantalla central. Indica mediante líneas la maniobra resultando intuitiva la información mostrada. Además añade avisos sonoros de proximidad. Y es precisamente la cámara como los sensores un equipamiento muy interesante, debido a que la visibilidad del exterior desde el interior es regular. Nada ayudan los reducidos espejos retrovisores y menos aún, la pequeña luna trasera.

Otro de los sistemas de ayuda a la conducción destacables es el asistente de salida de carril. Durante la prueba detectó en la mayor parte de las ocasiones las líneas de la vía y corregía adecuadamente la trayectoria con ligeros movimientos del volante. El sistema necesita un pequeño período de adaptación pero aporta un plus de seguridad importante. También contaba con freno eléctrico y con función anticaída, su funcionamiento fue correcto durante la prueba.

En cuanto al sistema de infoentretenimiento en esta versión es bastante completo. Todo el sistema se puede manejar mediante la pantalla central táctil de 8 pulgadas que tiene una resolución correcta y durante la prueba hemos comprobado que no se ve afectada por el Sol. En cuanto a sus capacidades cuenta con compatibilidad con smartphones mediante Apple Car Play, Android Auto y Mirror Link.

CONCLUSIONES

El precio oficial de esta unidad es de 22.070 euros, que si bien, seguramente le falte añadir algún descuento más, nos parece un precio acorde al segmento, ya que se mueve en torno los 20.000 euros con un equipamiento interesante en seguridad e infoentretenimiento.

Ahora bien, ¿a quién le interesa adquirir una versión diésel así? Por un lado tenemos que contar si compensa adquirir la versión gasolina 1.0 TSI de 115cv o esta diésel. Aquí es donde entra la ecuación precio de compra, combustible, precio de seguro o mantenimiento entre otras. Pues bien, en esta unidad además hay que añadirle el consumo de Adblue en la ecuación del gasto.

Por todo ello, salvo oferta o promoción de Seat de este León 1.6 TDI, solo puede interesar la compra de una versión diésel como esta a aquellos que vayan realizar unos 20-25.000 km anuales como mínimo. Para usos menores en kilometraje la recomendación es irse directamente a la versión 1.0 TSI de 115cv. Esta versión ofrece unas prestaciones similares pero un precio de adquisición notablemente menor, cifrado en algo más de 2.000 euros. Incluso la versión 1.5 TSI de 130cv se ofrece a un precio prácticamente igual a este 1.6 TDI, obteniendo una mejora sustancial en prestaciones. Otra opción es la versión TGI, de tipo bifuel que funciona mediante GNC y gasolina, aunque esta es un poco más cara en precio de adquisición.

En cuanto a acabados de este Seat León no podemos olvidar que dentro de la estructura del Grupo VW, este modelo se sitúa por debajo en términos de acabado y precio del Audi A3 o el VW Golf. La mayor diferencia se encuentra en la calidad de los materiales o la insonorización.

En definitiva Seat ha hecho un buen trabajo con este León, se trata de un vehículo muy equilibrado que puede responder a las diferentes demandas de muchos futuros compradores. Ofrece un completo equipamiento a un precio razonable.

Diego M.

Carspotter y amante de los clásicos.

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